jueves, 13 de octubre de 2011

¿Qué es la Universitas Christiana?



   Literalmente: Universalidad Cristiana. Se conoce con este nombre al ideal del emperador Carlos V, que pretendía la unidad religiosa en Europa y la defensa del cristianismo frente a las amenazas de protestantes y el Imperio Turco. 


   Pensaba que como Emperador tenía responsabilidad con toda la cristiandad, y no sólo con una parte de ella: Intentó constituir un Imperio europeo bajo su mando y aglutinado mediante la fe cristiana, común a toda Europa. Esta idea europeísta buscaba la paz entre los príncipes cristianos, una reforma de la Iglesia que acabara con los conocidos abusos, la lucha contra la herejía y la guerra contra los infieles. Fue defendida por numerosos humanistas, aunque no por el Papa Clemente VII.

   Debido a esta idea de cruzada el enemigo era el Imperio turco de Solimán el Magnífico, aunque además se consideró a las propuestas protestantes como perturbaciones de la paz de la Iglesia. Carlos V, católico, se comprometió contra ellos.

   La Universitas Christiana, basada en la combinación de diplomacia y ejército, fracasaría finalmente debido a la enorme extensión y lejanía los dominios imperiales, la dificultad y lentitud de desplazamientos y comunicaciones (que imposibilitaba atender urgencias en el momento oportuno), la casi nula ayuda exterior y la oposición de otras fuerzas políticas dentro incluso de la cristiandad.

   Entre estas potencias rivales se encontraba la Francia de Francisco I: Carlos V y Francisco I estaban enfrentados personalmente desde la elección de Carlos V como emperador y por la herencia borgoñona, además de que ambos tenían un gran interés en el Mediterráneo occidental. Su enemistad era tal que Francia llegó a aliarse con el Imperio turco en contra de Carlos V. En total, Francia y España se enfrentaron en cinco guerras, luchando por Italia, especialmente por la posesión del Milanesado. La primera terminó con la Batalla de Pavía (1525) en la que el propio rey francés fue capturado, y en la segunda tuvo lugar el Saco de Roma (1527), acontecimiento que marcó las conciencias de la época y por el que el Papa Clemente VII (aliado de Francisco I) se vio obligado a coronar a Carlos V, vencedor, como Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico.

   Otro de los frentes abiertos fue la lucha contra el Imperio Turco de Solimán el Magnífico: esta oposición entraba dentro de la idea de cruzada de la Universitas Christiana, pero además el Imperio Turco era un gran impedimento para el desarrollo del comercio, y los piratas berberiscos, como Barbarroja, saqueaban periódicamente las costas de Italia y del Levante español. La lucha contra el turco se puede dividir en:
  • Lucha por tierra: El Impero turco se expandía por Hungría después de la batalla de Mohacz en 1526 (en la que murió el rey húngaro Luis II, cuñado del emperador) y la ciudad de Viena llegó a ser sitiada, aunque Carlos V conseguiría romper el sitio y estabilizar más o menos la situación.
  • Lucha por mar: El problema de la expansión turca era aún más grave por mar, y las incursiones de piratas berberiscos fueron muy comunes. Aunque Carlos V no poseía una armada permanente que le permitiera luchar por mar, consiguió tomar Túnez en 1535. Después se aliaría con Venecia y el Papado y aunque Venecia se retiró, el emperador intentó tomar Argel, base de la piratería. Esta campaña resultaría en desastre, y la situación empeoraría cada vez más, siendo los turcos poseedores de la hegemonía en el Mediterráneo hasta la batalla de Lepanto (1571).

   Tras esta renuncia a la hegemonía mediterránea, Carlos V centra sus fuerzas en el norte de Europa, donde existe el conflicto con los protestantes. En la segunda década del siglo XVI, Martín Lutero, en ese momento sacerdote y Doctor en teología, había comenzado a predicar en contra de los principios de la Iglesia Católica, denunciando errores teológicos que según él se cometían, como la devoción por los santos, la corrupción y venta de bulas e indulgencias, entre otras cosas.

    Las ideas y críticas de Lutero se extendieron rápidamente y, aunque en un primer momento Carlos V buscaba el entendimiento para llegar pacíficamente a su ideal de Universitas Christiana, desde 1530 (Confesión de Augsburgo) su postura cambió y del diálogo se pasó a las armas: Lutero buscó la protección del príncipe Federico el Sabio de Wartburg, y los príncipes alemanes que defendían el protestantismo se unieron en la Liga de Esmalcalda. Aunque en principio les Carlos V venciera en Mülberg en 1547, la intervención de Mauricio de Sajonia, aliado con Francia, y la derrota en Innsbruck obligaron al emperador a firmar en 1555 la Paz de Aubsburgo, por la que se reconocía al protestantismo como religión y se permitía que cada uno de los príncipes alemanes (recordemos que el Sacro Imperio estaba dividido en multitud de estados independientes) eligiera la religión que debían profesar sus súbditos, acrecentándose la intolerancia y persecución de disidentes.


  Alemania tras la reforma protestante: En verde, gobiernos católicos,  en amarillo, luteranos, y en violeta, calvinistas.

   Esto terminaría totalmente con la idea de la Europa cristiana unida por vínculos religiosos que tanto había defendido Carlos V.


      Edito la entrada para añadir las fuentes principalmente utilizadas:

              Historia Universal, Ed. El País. Madrid, 2005.
             Gran Enciclopedia Larousse Universal  Ed. Plaza&Janes S.A. Editores. Barcelona 1979
        En línea:   http://blogs.ua.es/carlosv/category/politica-exterior/
                     http://bib.cervantesvirtual.com/historia/CarlosV/7_6_heras.shtml 
                     http://es.wikipedia.org/wiki/Carlos_I_de_Espa%C3%B1a
                        


2 comentarios:

  1. Cabe la duda si defendía a la Cristiandad por puro afán apostólico o como sólido apoyo social de sus aspiraciones a la Monarquía Universal centrada en él mismo y en alas de la desaforada ambición política de su bisabuelo Carlos el Temerario, Duque de Borgoña e irreconciliable rival del Rey de Francia Luis XI

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